divendres, 26 de març del 2010

Susurros invisibles que me sumergen en una anestesia permanente.

dilluns, 22 de març del 2010

dissabte, 20 de març del 2010

LAUDOMIA

Cada ciudad, como Laudomia, tiene a su lado otra ciudad cuyos habitantes
llevan los mismos nombres: es la Laudomia de los muertos, el cementerio. Pero la
cualidad especial de Laudomia es la de ser, más que doble, triple, comprendiendo
una tercera Laudomia que es la de los no nacidos.
Las propiedades de la ciudad doble son notorias. Cuanto más se apeñusca y se
dilata la Laudomia de los vivos, más crece la extensión de las tumbas fuera de los
muros. Las calles de la Laudomia de los muertos son apenas lo bastante anchas para
que de vuelta el carro del sepulturero, y se asoman a ellas edificios sin ventanas; pero
el trazado de las calles y el orden de las moradas repite el de la Laudomia viviente, y,
como en ésta, las familias están cada vez más hacinadas, en apretados nichos
superpuestos. En las tardes de buen tiempo la población viva visita a los muertos y
descifra los propios nombres en sus losas de piedra: a semejanza de la ciudad de los
vivos ésta transmite una historia de esfuerzos, cóleras, ilusiones, sentimientos; sólo
que aquí todo se ha vuelto necesario, sustraído al azar, encasillado, puesto en orden.
Y para sentirse segura la Laudomia viviente necesita bucear en la Laudomia de los
muertos la explicación de sí misma, aun a riesgo de encontrar allí de más o de menos:
explicaciones para más de una Laudomia, para ciudades diversas que podían ser y
no han sido, o razones parciales, contradictorias, engañosas.
Justamente Laudomia asigna una residencia igualmente vasta a aquellos que
aún deben nacer; es cierto que el espacio no guarda proporción con su número que se
supone inmenso, pero como es un lugar vacío, circundado de una arquitectura de
nichos y huecos y acanaladuras, y como es posible atribuir a los no nacidos las
dimensiones que se quiera, pensarlos grandes como ratones o como gusanos de seda
o como hormigas o huevos de hormiga, nada impide imaginarlos erguidos o
acurrucados debajo de cada objeto o ménsula que sobresale de las paredes, sobre
cada capitel o plinto, en fila o bien desparramados, atentos a las obligaciones de sus
vidas futuras, y contemplar en una veta del mármol toda la Laudomia de aquí a cien
o mil años, abarrotada de multitudes vestidas de maneras nunca vistas, todos por
ejemplo de barragán color berenjena, o todos con plumas de pavo real en el turbante,
y reconocer en ellos a los descendientes propios y a los de las familias aliadas o
enemigas, de los deudores y acreedores, que van y vienen perpetuando los tráficos,
las venganzas, los noviazgos por amor o por interés. Los vivientes de Laudomia
frecuentan la casa de los no nacidos interrogándolos; los pasos resuenan bajo las
bóvedas vacías; las preguntas se formulan en silencio: y siempre preguntan por ellos
mismos, y no por los que vendrán; este se preocupa de dejar ilustre memoria, aquel
de hacer olvidar sus vergüenzas; todos quisieran seguir el hilo de las consecuencias
de los propios actos; pero cuanto más aguzan la mirada, menos reconocen un trazo
continuo; los que van a nacer en Laudomia aparecen puntiformes como granitos de
polvo, separados del antes y del después.
La Laudomia de los no nacidos no transmite, como la de los muertos,
seguridad alguna a los habitantes de la Laudomia viviente, sino sólo zozobra. A los
pensamientos de los visitantes terminan por abrirse dos caminos, y no se sabe cuál
reserva más angustia: o se piensa que el número de los que van a nacer supera de
muy lejos el de todos los vivos y todos los muertos, y entonces en cada poro de la
piedra se hacinan multitudes invisibles, apretadas en las pendientes del embudo
como en las gradas de un estadio, y como en cada generación la descendencia de
Laudomia se multiplica, en cada embudo se abren centenares de embudos cada uno
con millones de personas que deben nacer y estiran el cuello y abren la boca para no
sofocarse; o bien se piensa que incluso Laudomia desaparecerá, no se sabe cuándo, y
todos sus ciudadanos con ella, esto es, las generaciones se sucederán hasta alcanzarcierta cifra y no seguirán adelante, y entonces la Laudomia de los muertos y la de los
no nacidos son como las dos ampollas de un reloj de arena que no se invierte, cada
paso entre el nacimiento y la muerte es un granito de arena que atraviesa el gollete, y
habrá un ultimo habitante de Laudomia que nazca, un ultimo granito por caer que
ahora esta ahí esperando encima del montón.

divendres, 19 de març del 2010

Starman- David Bowie- The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars

Goodbye love
Didn't know what time it was the lights were low oh how
I leaned back on my radio oh oh
Some cat was layin' down some rock 'n' roll 'lotta soul, he said
Then the loud sound did seem to fade a ade
Came back like a slow voice on a wave of phase ha hase
That weren't no D.J. that was hazy cosmic jive

There's a starman waiting in the sky
He'd like to come and meet us
But he thinks he'd blow our minds
There's a starman waiting in the sky
He's told us not to blow it
Cause he knows it's all worthwhile
He told me:
Let the children lose it
Let the children use it
Let all the children boogie

I had to phone someone so I picked on you ho ho
Hey, that's far out so you heard him too! o o
Switch on the TV we may pick him up on channel two
Look out your window I can see his light a ight
If we can sparkle he may land tonight a ight
Don't tell your poppa or he'll get us locked up in fright

There's a starman waiting in the sky
He'd like to come and meet us
But he thinks he'd blow our minds
There's a starman waiting in the sky
He's told us not to blow it
Cause he knows it's all worthwhile
He told me:
Let the children lose it
Let the children use it
Let all the children boogie

Starman waiting in the sky
He'd like to come and meet us
But he thinks he'd blow our minds
There's a starman waiting in the sky
He's told us not to blow it
Cause he knows it's all worthwhile
He told me:
Let the children lose it
Let the children use it
Let all the children boogie

La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la
La, la, la, la, la, la, la, la


dijous, 18 de març del 2010

Ponyboy- The biggest guitar soul


Sometinmes soft, sharp, tense, good...
Knife for somebody, shelter for some others.
In honor of her and the others, love for them, and death for them.
There aren't no more as them. Piece of mi life, part of my mood and portion of me.
aid said
Said I remember when we used to sit
In the government yard in Trenchtown
Oba, ob-serving the hypocrites
As they would mingle with the good people we meet
Good friends we have had, oh good friends we've lost along the way
In this bright future you can't forget your past
So dry your tears I say

No woman, no cry
No woman, no cry
Oh my Little sister, don't she'd no tears
No woman, no cry

Said, said, said I remember when we used to sit
In the government yard in Trenchtown
And then Georgie would make the fire light
Log wood burnin' through the night
Then we would cook corn meal porridge
Of which I'll share with you

My feet is my only carriage
So I've got to push on through
But while I'm gone...

Everything's gonna be alright
Ev'rything's gonna be alright
Ev'rything's gonna be alright
Ev'rything's gonna be alright
Ev'rything's gonna be alright
Ev'rything's gonna be alright
Ev'rything's gonna be alright
Ev'rything's gonna be alright

No woman, no cry
No, no woman, no woman, no cry
Oh, little sister, don't she'd no tears
No woman, no cry

No woman, no woman, no woman, no cry
No woman, no cry
Oh, my little darlyn no she'd no tears
No woman, no cry, yeah
any sister no she'd no tears, no women no cry


No woman no cry, no woman no cry
No woman no cry, no woman no cry

Say, say, said I remember when we used to sit
In a government yard in Trenchtown
Obba, obba, serving the hypocrites
As the would mingle with the good people we meet
Good friends we have, oh, good friends we've lost
Along the way
In this great future,
You can't forget your past
So dry your tears, I say

No woman no cry, no woman no cry
Little darling, don't she'd no tears, no woman no cry
Say, say, said I remember when we used to sit
In the government yard in Trenchtown
And then Georgie would make the fire light
As it was, love would burn on through the night
Then we would cook cornmeal porridge
Of which I'll share with you
My fear is my only courage
So I've got to push on thru
Oh, while I'm gone

Everything 's gonna be alright, everything 's gonna be alright
Everything 's gonna be alright, everything 's gonna be alright
Everything 's gonna be alright, everything 's gonna be alright
Everything 's gonna be alright, everything 's gonna be alright
So woman no cry, no, no woman no cry
Oh, my little sister
Don't she'd no tears
No woman no cry
I remember when we use to sit
In the government yard in Trenchtown
And then Georgie would make the fire lights
As it was, log would burnin' through the nights
Then we would cook cornmeal porridge
Of which I'll share with you
My fear is my only courage
So I've got to push on thru
Oh, while I'm gone
No woman no cry, no, no woman no cry
Oh, my little darlin'
Don't she'd no tears
No woman no cry, No woman no cry

Oh my Little darlin', don't she'd no tears
No woman no cry
Little sister, don't she'd no tears
No woman no cry

dimecres, 17 de març del 2010

UN COLOR PER A CADA SITUACIÓ

En el moment en què una crisàlida es torna papallona, el gris de l’embolcall que abans era la seva casa, la seva única protecció, es transforma en quelcom taronja, vermell, blau... una cosa tan preciosa... La papallona bat les seves ales i els colors es difuminen els uns amb els altres creant un arc de Sant Martí multicolor i volador.

Però mentrestant, en el mateix planeta, aquests colors tan preciosos s’esvaeixen i en romanen solament el vermell, el marró i el negre. Tribu dels Maujàn. El dia anterior a la nit, li van donar doble ració d’arròs per sopar, però ella encara no sabia perquè, tot i que aviat se’n adonaria. La mare s’emporta a la innocent nena. Ella encara no sap que se’n recordarà sempre d’aquell dia, encara no sap que allò marcarà la seva existència per sempre i que el mal, serà irreversible. Allà es troben una dona que, de manera fàcil i molt poc higiènica però massa perillosa, li practicaria l’ablació, li extirpa el clítoris, els llavis interiors i exteriors de la vulva, sent conscients que allò podia causar la mort de la seva filla i en el cas de no morir, provocaria dolors insofribles al llarg de la seva vida.

Enmig de tots aquests esdeveniments, una sala coberta de papers colors blau turquesa i perfectament higienitzada però plena de persones que ajuden a donar a llum a una dona realment adoloria que porta 8 hores esperant per a veure el seu fill per primera vegada, esperant per a poder-lo tenir en braços i veure’l créixer.

I just en el moment en què ella té la darrera contracció... Un home a París amb una bata blanca, una fusta plena de pintura amb barreges i proves de color i envoltat de tubs de pintura i ampolles amb substàncies nocives, posa l’última pinzellada en una pintura que portava 5 anys donant color, se n’adona que aquest temps ha donat el seu fruit i se’n sent orgullós. Del què no n’està tan content, és del motiu que ha calgut per pintar-lo.

Aquesta pintura, d’una immensitat inimaginable, monocromàtica, amb unes tonalitats grises, negres i, fins i tot, blanques en algunes zones. És una pintura que d’alguna manera representa una cosa absolutament demacrant amb la qual han mort tantíssimes persones. Aquest quadre està inspirat en les fotos que veu Pablo Picasso en els diaris francesos sobre el bombardeig de Guernika durant la Guerra Civil Espanyola.

Mentrestant, un neoyorquí es posa furiós en un Burguer King perquè se’ls ha acabat la seva hamburguesa preferida, tenyint així tota la sala del vermell encès de la fúria d’aquest home que s’enfada per coses sense importància.

Un nadó que plora, un conill que ha caigut a les trampes d’un caçador furtiu, un senyor que plora la pèrdua d’una persona molt estimada, un noi que corre perseguit per la policia, uns nens que esperen l’arribada dels reis mags, la bala que travessa el cos tou d’un nen de 5 anys en algun lloc conflictiu, la onada gegant que aboleix aquella abans feliç costa del sud americà...

Perquè som tan hipòcrites?

SONIDOS VIBRANTES

El sonido estaba muy alto y yo estaba tan cerca del amplificador y del escenario incluso podría sentir las vibraciones de aquella Gibson Les Paules. Los sentidos se disipaban en el cerebro y me hacían sentir sensaciones inimaginables y superiores a muchas otras cosas. Podía notar el movimiento de sus dedos desprenderse de entre las cuerdas a una velocidad aparentemente equivalente a la del movimiento de las alas en el vuelo de un colibrí.

Y justo en el momento en que parecía que la canción acababa, reanudaba el sonido para dar paso al momento culminante, el momento del solo de guitarra…

Entonces, él respiró hondo, cerró los ojos y se sometió en una atmosfera propia cargada de energía y amor por la música. Empezó con un ritmo suave, ligero, lento, aunque éste fue en crescendo progresivamente, floreciendo en mi ser una sensación lujuriosa de poder y libertad.

Al cabo de 30 segundos, el solo lento se convirtió en un amasijo de notas, algún acorde y miles de técnicas guitarrísticas, mutens, slides, bendings, tremolos y muchos otros efectos para los que no estaba lo suficientemente lúcido para catalogar. Después de esto el guitarra entró en un terreno plagado de tapping en el que no se podía distinguir los movimientos de sus manos. Entonces me di cuenta que desearía parar el tiempo, tener esa magnífica sensación para siempre y que esos sonidos no acabaran nunca.

Los cinco sentidos agudizados al máximo hasta engañar a cualquier otra cosa o estímulo exterior. Allí el tiempo no se medía en segundos, sino en fracciones de segundo cargadas de movimientos harmónicos unidos entre sí, amarrados de manera estratégica que despertaba maravillosos delirios parecidos a la estimación entre personas. Un momento amoroso entre la guitarra y yo, el momento de un abrazo, de un beso, de una caricia y el fin de la canción, que, como todo amor con su fin, sube lentamente durante el principio del solo.

Las cosas terminan cuando la canción acaba, las últimas lágrimas se complementan con las últimas vibraciones sonoras, los últimos trucos y las últimas sonrisas de él y de ella.

Hasta que después de ser consciente del fin de la canción, después de asumir que la melodía más esperada se ha terminado, lo único que se puede hacer es esperar a que llegue otra canción así o incluso mejor.

Y así es como la vida nos lleva de un lugar a otro, pasando por momentos eufóricos repletos de genialidad, hasta instantes invadidos de tristeza que ayudan a crecer pero duelen infinitamente.


Cristina Moreno Medràn